15/2/15

Relatos- Mariposa Negra

¡Hola a todos!
Hoy os traigo un relato que escribí hace un tiempo. Espero que os guste.
¡Hasta pronto!

Veo a mi hermana tumbada en un lecho de flores de colores suaves. Su cuerpo está cubierto por un vestido violeta que resalta contra su piel pálida. El pelo castaño largo le enmarca su cara de finos rasgos y sus parpados cerrados ocultan sus bonitos ojos verdes, esos ojos que tanto envidio.  En sus labios hay posada una mariposa negra que no me permiten ver su boca ni adivinar su expresión. Me acerco a ella lentamente y me arrodillo a su lado. Le tomo una de sus manos con ternura y lloro, lloro por mi herma muerta.
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Me despierto empapada en sudor y lágrimas. Miro el despertador, son las tres de la mañana. Con paso pesado me dirijo hacia la ducha, aunque al pasar frente a mi ventana me parece ver una mariposa negra como la de mi sueño. Parpadeo y vuelvo a mirar, no hay nada, habrá sido mi imaginación. Tras la ducha me estiro sobre las sábanas de mi cuarto y aunque no logro dormirme el tiempo se me pasa rápido.
Pasado un tiempo indefinido pican a mi puerta. Mi madre asoma por ella y me dice que baje a desayunar. A juzgar por sus ojos rojos y su voz rota ha vuelto a pasarse la noche llorando, como es normal desde hace tres días. Me pongo las zapatillas y bajo con pesadez. A desgana me bebo un zumo de naranja y doy un par de mordiscos a una tostada.
-Ves a vestirte, el funeral es en dos horas- dice mi madre cuando ve que no como más.
Asiento, sin ganas de hablar y voy a mi habitación. Rebusco en mi armario algo apropiado y al fin lo encuentro. Un vestido negro de tirantes por la rodilla con una fina tira de encaje en el bajo. Me lo compró mi hermana junto a un chaleco tejano claro y un grueso cinturón rosa pastel. Guardo los complementos amorosamente en el armario y  tras peinarme bajo al salón.

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Estamos en tanatorio, aguantando el pésame de amigos y familia. Me levanto y me acerco a donde yace mi hermana. La veo como en mi sueño, con la única diferencia que lleva un vestido verde azulado y no hay ninguna mariposa negra. Noto un suave toque en mi hombro desnudo y giro la cabeza hacia allí. Ahí está ella, la pequeña mariposa que parece que me persiga. De repente y con una claridad alarmante me viene el recuerdo del fatídico día.
<<Camino por el paso de cebra, apurando a mi hermana que va varios metros detrás de mí para que apriete el paso. Ella ríe mientras yo muy indignada le digo que no podremos entrar a las sesión de las ocho. Con un bufido sigo caminando muy digna cuando mi hermana grita. Me giro a tiempo para ver como un coche se acerca a mí a toda velocidad. Tras eso el tiempo parece detenerse: mi hermana corre hacia donde estoy yo y me empuja con todas sus fuerzas, caigo al suelo de espaldas mientras grito, el coche golpeando el cuerpo de mi hermana y luego, dolor, un dolor profundo en el corazón al que acompañan gruesas lágrimas. Gritos y sirenas de ambulancia, después, nada. Mi hermana murió por mi culpa>>
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Es de noche y estoy en mi cuarto. Me pongo un pijama suave y me meto en la cama. Con lágrimas en los ojos caigo agotada en los brazos de Morfeo.
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Vuelvo a estar en el prado, con mi hermana enfundada en su vestido lila. La mariposa negra sigue cubriendo sus labios. Me acerco a su lado sabiendo que eso es lo que debo hacer. De repente la mariposa alza el vuelo y deja al descubierto su boca. Lloro como nunca he llorado porque en los labios de mi hermana hay una hermosa sonrisa.


4 comentarios:

  1. Esta genial ^^ me encanta como escribes ^^
    saludos n.n

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    1. Muchas gracias, Himeko, me alegro que te guste
      ¡Hasta pronto!

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  2. Me encanta! Está súper bien *-* Escribes muy bien de verdad ^^
    Hasta pronto!

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    1. Muchas gracias, Annie, me alegro de que te haya gustado mi modo de escribir
      ¡Hasta pronto!

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